"La madre de Rex"
Marco Katz
4 de marzo de 2002
Fue la madre de Rex quién me recordó la historia. Estuvimos en un bar de Moncloa donde yo había pedido un café con leche, algo que tomo con frecuencia en esta época, cuando ella me preguntó «¿No quieres un café negro?»
La madre de Rex sabe que había una época distinta en mi vida durante que viajaba con bandas musicales. Los músicos eran de Puerto Rico, Cuba, Ecuador y Colombia, muchos con ilusiones de tener un éxito en los Estados Unidos. Los viajes de autobús produjeron tanto momentos de humor como los de tensión entre las culturas distintas debido a que en cada país la gente tiene costumbres y aún lenguajes diferentes. Para los puertorriqueños, por ejemplo, el autobus era «una guagua» y cada chica que se encontraba era «una negra» así que los piropos empezaban con «Oye negra…» aunque hablaban con la más rubia del mundo.
A mí me gustó siempre el café sólo, como se dice ahora en Madrid, porque lo solía tomar como una droga: rápido, fuerte y muchas veces diarias. Una noche los colombianos preguntaban «¿Quién quiere café?» a que yo conteste que me gustaría un café negro. Cuando regresó el grupo noté que había leche en mi taza y lo señalé a ellos. Uno me explicó que «Como tu siempre quieres hablar como un puertorriqueño, entendí que me pediste, en una manera muy amable, un café…negro.»